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“Somos expertos en derecho civil y mercantil”
Civil
Se entiende por responsabilidad extracontractual la obligación que se genera por la culpa o negligencia de una persona frente a otra cuando entre ambas no existe un contrato previo. Surge al omitirse el deber de diligencia que incumbe a toda persona y obliga a reparar los daños y perjuicios causados.
SINIESTROS DE TRÁFICO
Ante un siniestro de tráfico, el conductor considerado culpable del accidente y su entidad aseguradora tienen la obligación de indemnizar a todos los perjudicados por los daños sufridos, que pueden ser tanto personales como materiales. Nos encargamos de reclamar por ti la indemnización que te pueda corresponder, acompañándote durante todo el proceso de toma de decisión y orientándote con la estrategia más adecuada para que resultes indemne de las consecuencias del siniestro.
CAÍDAS
Muchas veces una caída se produce por causas ajenas a la persona que la sufre. En estos casos, podemos prestarte ayuda tanto a la hora de determinar y probar quién es el responsable de la misma como a la hora de valorar los pasos a seguir para conseguir y cuantificar adecuadamente la indemnización correspondiente.
RECLAMACIÓN DE DAÑOS MATERIALES, CORPORALES Y LUCRO CESANTE (PARALIZACIÓN DE VEHÍCULOS INDUSTRIALES)
En los supuestos de responsabilidad extracontractual, te ayudamos a determinar, acreditar, calcular y reclamar adecuadamente los daños materiales sufridos, tales como, por ejemplo, la reparación del coche y objetos dañados, como los daños corporales, en forma de secuelas y días de incapacidad, conforme al baremo establecido al efecto.
El lucro cesante es un daño patrimonial que consiste en la ganancia que se ha dejado de obtener como consecuencia de un acto ilegal, el incumplimiento de un contrato o un daño ocasionado por un tercero. Se trata de ganancias potenciales que se habrían conseguido de no haber ocurrido el daño o perjuicio.
En Ortea Abogados somos especialistas en reclamar la indemnización de las consecuencias económicas soportadas por la víctima de un accidente cuando se ve obligada por ello a cesar temporalmente en su actividad económica. Esto sucede muy habitualmente, por ejemplo, a transportistas o taxistas, que ve ven imposibilitados para seguir desarrollando su actividad económica durante el tiempo en que su vehículo, dañado por el accidente, permanece siendo reparado en el taller correspondiente o, en otros casos, cuando el propio conductor lesionado en el siniestro se ve imposibilitado para conducirlo y resulta antieconómica la contratación de otro vehículo de sustitución o de otro chófer. En estos casos, conviene ponerse en manos de un profesional para obtener una indemnización justa y adecuada por parte del causante del siniestro o de su aseguradora.